¡Maldita sea! Justo ahora vi a alguien hablando de "hacer arroz" y "hacer arroz para el Año Nuevo", y realmente me lo creí, compré pensando que era yo quien hacía arroz y hacía arroz para el Año Nuevo. El resultado es que, maldita sea, ¡fue otro quien me hizo el arroz, me hizo el arroz para el Año Nuevo!