Otro día, otro escándalo de nivel impeachable, y los medios no están por ninguna parte. ¿Están intimidados o simplemente adictos a los clics que él trae? Recuerdo la estampida de la prensa exigiendo que Joe Biden se apartara por un debate. Ahora tenemos un caos incesante de Donald Trump y de repente la responsabilidad es opcional. Todos saben que él es moral y psicológicamente incapaz. El silencio no es periodismo. Es complicidad.