Si te preocupaba que la decisión tarifaria de la Corte Suprema socavara los "acuerdos" de la Administración, déjame tranquilizarte. Esos "acuerdos" eran más un reality show que una política comercial: conferencias de prensa, puntos clave y elogios, pero poca sustancia. La clave: Ninguno fue firmado nunca.