La Casa Blanca de Trump es una cosa muy extraña, donde es tanto un ejercicio incesante y descarado en el uso de leyes dormidas o esotéricas para avanzar en un ejecutivo unitario, e incluso en fines abiertamente autoritarios... y también una entidad torpe e incompetente que sigue empujando la opinión pública en la dirección opuesta a cualquier locura que haya hecho 24 horas antes.