El jefe de policía de Portland, Bob Day, empieza a llorar y se seca los ojos tras admitir a regañadientes que las dos personas que fue disparadas por la Patrulla Fronteriza eran criminales del Tren de Aragua "Al principio dudé incluso en compartir esta información porque soy muy consciente de la injusticia histórica de culpar a la víctima." "Históricamente no hemos sido rápidos en revelar el posible historial criminal de otros... Quiero hablar solo un momento, específicamente a mi comunidad latina"