"El olor de esa tostada con mantequilla simplemente le hablaba a Sapo, y con voz sin duda; hablaba de cocinas cálidas, de desayunos en mañanas heladas y luminosas, de acogedores salones junto a las chimeneas en las tardes de invierno, cuando la caminata terminaba y los pies con zapatillas estaban apoyados en el guardabarros;..."